A recibía a menudo la visita de su niñez. Se encontraba con los seres que poblaron aquel tiempo lejano y estos le contaban historias. A volvía a paladear los sabores y los olores de las atmósferas de las casas de techos altísimos y visillos blancos donde habían transcurrido aquellos días. Para A la realidad era el incómodo tedio que habitaba el territorio entre los recuerdos de su niñez.
B rara vez de refería a su infancia. Con los años aquella parcela de su pasado se iba difuminando hasta quedar reducida a un esqueleto de fechas y hechos puntuales con los que explicar ciertas cicatrices, estudios y viajes. Encadenaba los días con actitud indiferente. B no había perdido nada.
A se encontró con B. Al ponerse a su lado A percibió el perfume dulzón y denso de su padre y sus anchas manos volvieron a acariciarla. Ciertas hormonas hicieron el resto. B guardó el número de A en la memoria del móvil mientras ésta se abrochaba la blusa.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
viernes, 26 de noviembre de 2010
no se
Esto lo puse en mi otro blog, el que no leía nadie, hace más de un año. Hoy lo he vuelto a leer y me ha gustado. Al hacer el copy paste a este blog el ordena ha tenido la idea de quitarle el formato poema original y ponerlo todo de corrido como un párrafo y la verdad es que queda bien. Bueno, por si algún despistado cae por aquí arrastrado por el tedio existencial prenavideño, a tu salud, majo:
No se como va hoy el Nasdak. No se a que saben los lichis. No se si me gustan las ostras. No se si habrá un hueco para mi el mes que viene. No se si has tomado café. No se porque sudo tanto. No se como se hace un político. No se si el hombre ha ido a la luna. No se si mi coche sigue donde lo dejé anoche. No se si estoy en la luna. No se si las rayas de mi camisa pegan con tu vestido azul. No se por que gritan tanto. No se por que no me miras. No se desde cuando estoy aquí. No se cuando volveré a verte. No se si tus nubes duelen. No se si bajar o subir. No se si mientes mal o me dices la verdad. No se desde cuando hay presidentes negros. No se por qué se enfría el café. No se donde fuiste anoche. No se si traes arroz en los bolsillos. No se si sigues en la luna. No se si lloverá pronto en el mar de la Tranquilidad. No se cuando vi esa película. No se el nombre de aquella actriz con sueter rojo. No se de las ondas de tu pelo. No se echar brindis al sol. No se sujetar los caballos. No se bailar con la brisa. No se beber los vientos. No se fue la sal de tus lágrimas. No se que veo en tus ojos cuando me miras. No se darme golpes de pecho. No se salvar tu mundo.No se hacia donde echaré la próxima zancada. No se por qué hay fuego en la esquina en esta noche tan corta. No se borró tu huella de la arena. No se por qué llora ese grifo. No se por qué cantas siempre la misma canción lánguida. No se por qué soy metálico en el jardín botánico.No se como quitar el eco de esta voz.No se por que tus ojos tienen forma de fruta amarga. No se nombrar el todo por la parte que me toca.No se por qué este libro sin páginas. No se en que mar caerá el rayo azul.No se.
No se como va hoy el Nasdak. No se a que saben los lichis. No se si me gustan las ostras. No se si habrá un hueco para mi el mes que viene. No se si has tomado café. No se porque sudo tanto. No se como se hace un político. No se si el hombre ha ido a la luna. No se si mi coche sigue donde lo dejé anoche. No se si estoy en la luna. No se si las rayas de mi camisa pegan con tu vestido azul. No se por que gritan tanto. No se por que no me miras. No se desde cuando estoy aquí. No se cuando volveré a verte. No se si tus nubes duelen. No se si bajar o subir. No se si mientes mal o me dices la verdad. No se desde cuando hay presidentes negros. No se por qué se enfría el café. No se donde fuiste anoche. No se si traes arroz en los bolsillos. No se si sigues en la luna. No se si lloverá pronto en el mar de la Tranquilidad. No se cuando vi esa película. No se el nombre de aquella actriz con sueter rojo. No se de las ondas de tu pelo. No se echar brindis al sol. No se sujetar los caballos. No se bailar con la brisa. No se beber los vientos. No se fue la sal de tus lágrimas. No se que veo en tus ojos cuando me miras. No se darme golpes de pecho. No se salvar tu mundo.No se hacia donde echaré la próxima zancada. No se por qué hay fuego en la esquina en esta noche tan corta. No se borró tu huella de la arena. No se por qué llora ese grifo. No se por qué cantas siempre la misma canción lánguida. No se por qué soy metálico en el jardín botánico.No se como quitar el eco de esta voz.No se por que tus ojos tienen forma de fruta amarga. No se nombrar el todo por la parte que me toca.No se por qué este libro sin páginas. No se en que mar caerá el rayo azul.No se.
martes, 9 de noviembre de 2010
el hombre alambre
en la foto se ve al hombre alambre al borde del colapso, ha encontrado una bolsa aislada de eter desde donde contemplar horrorizado el escenario de su previsible final.
a través del cristal sus ojos escrutan un mundo inaudito poblado por criaturas deformadas por la curvatura del vidrio y deformes y monstruosas en su desmesura.
piensa en los meses transcurridos abrazando con firmeza el gaznate de la verde y adorada botella.
apurando las últimas bocanadas del embriagador elixir que nunca tuvo tan cerca, añora la voluptuosidad del tapón de corcho envuelto por el paño metálico, frío en su textura, cálido en su forma, y amado por haber sido compañero invisible en el objetivo de preservar hasta la última burbuja del dióxido que oscuros procesos químicos han producido, al tiempo que llenaban su memoria de paz de rumores placentarios.
recuerda los hechos con nítida precisión: tras meses de paz, la luz cegadora, el calor pegajoso de la piel, el movimiento, la agitación, un golpe seco, un instante de quietud, luego un par de manos como salvajes pulpos que se afanan con movimientos torpes y devastadores en desasirlo del cuello de la botella, en deshacer su abrazo natural para apenas liberada la presión sobre la vitrea criatura todo el poder acumulado en meses de lenta e incansable fermentación es liberado con una explosión terrible que le arroja hasta el límite del espacio visible para caer después, solo, lejos de su razón de ser, desasido, desmadejado, exangüe.
a partir de aquí la nada.
un espacio vacio en la memoria.
apenas la noción de voces y griterío mientras sus hermosos, negros y rizados miembros son manipulados con torpeza.
y después, el volver a la conciencia dentro de una copa con la certeza de un final inminente.
a través del cristal sus ojos escrutan un mundo inaudito poblado por criaturas deformadas por la curvatura del vidrio y deformes y monstruosas en su desmesura.
piensa en los meses transcurridos abrazando con firmeza el gaznate de la verde y adorada botella.
apurando las últimas bocanadas del embriagador elixir que nunca tuvo tan cerca, añora la voluptuosidad del tapón de corcho envuelto por el paño metálico, frío en su textura, cálido en su forma, y amado por haber sido compañero invisible en el objetivo de preservar hasta la última burbuja del dióxido que oscuros procesos químicos han producido, al tiempo que llenaban su memoria de paz de rumores placentarios.
recuerda los hechos con nítida precisión: tras meses de paz, la luz cegadora, el calor pegajoso de la piel, el movimiento, la agitación, un golpe seco, un instante de quietud, luego un par de manos como salvajes pulpos que se afanan con movimientos torpes y devastadores en desasirlo del cuello de la botella, en deshacer su abrazo natural para apenas liberada la presión sobre la vitrea criatura todo el poder acumulado en meses de lenta e incansable fermentación es liberado con una explosión terrible que le arroja hasta el límite del espacio visible para caer después, solo, lejos de su razón de ser, desasido, desmadejado, exangüe.
a partir de aquí la nada.
un espacio vacio en la memoria.
apenas la noción de voces y griterío mientras sus hermosos, negros y rizados miembros son manipulados con torpeza.
y después, el volver a la conciencia dentro de una copa con la certeza de un final inminente.
domingo, 7 de noviembre de 2010
sábado, las dos de la mañana
sábado, las dos de la mañana, el sofá, he visto la peli Dersu Uzala, el cazador, me he dormido en un par de escenas. pero me ha quedado claro que esta peli es pura poesía visual, deliciosa, tierna y dura. al salir de la horizontalidad enciendo el ordena, y después de desechar la idea de ser abducido en una partida de mus on-line, divago un poco por el facebook, entro en el blog de fdez mayo y otra vez tengo la sensación de que tiene un coro de corifeos (poderosa afrodita, que risa) buscándole referencias porque no es ni medio normal el nivel de la cosa alternativa y pospoética que circula por ahí, lo flipo, me tropiezo con algo de ibsen (prometo que ha sido la primera vez), más abajo está león felipe del que aprendo que tiene una estatua en madrid y al que alguien consideró una vez un poeta menor aunque se que tiene calle en vallecas, leo un foro de suicidas, me pongo un poco nervioso al no saber que me voy a encontrar en un sitio tan siniestro, pero me tranquilizo al comprobar que en general son jóvenes inseguros con pocas ganas de quitarse de enmedio, en cualquier caso mis respetos para los que lleguen hasta donde se propongan llegar. pongo en la línea de google "como convertir un latido en voz", y la red -escribo esta palabra y según pongo las tres letras crece ante mis ojos hasta la desmesura- me devuelve, entre otras: "descarga programa para cambiar voz", "luis eduardo aute y silvio rodríguez - mano a mano", "jose sosa hormigo o el tenue latido de la poesía extremeña en méjico", "federico garcía lorca. narraciones. santa lucía y san lázaro". pico en este enlace y en el primer párrafo quedo descerrajado como del rayo: "Esto decía el dueño del mesón a un hombre seccionado brutalmente por una faja. Los ojos de un mulo que dormitaba en el umbral me amenazaron como dos puños de azabache", a otra cosa mariposa.
viernes, 1 de octubre de 2010
las olas
las olas, con su terco vaivén de manos saladas acariciando la playa, trenzan en la arena historias hipnóticas de huellas que se pierden donde dobla el cabo, de piés desnudos arrobados por sucia espuma, de bolsas blancas aniquiladas, de moribundas medusas como balones sin aliento,
las olas, incansables rebosando el cuenco abisal nos traen rumores de lejanas orillas, ecos de otras lenguas, olor de extrañas frutas, la música del jadeo oceánico,
entre nosotros y el horizonte marcan indecisas la raya donde empieza el mar,
las olas, incansables rebosando el cuenco abisal nos traen rumores de lejanas orillas, ecos de otras lenguas, olor de extrañas frutas, la música del jadeo oceánico,
entre nosotros y el horizonte marcan indecisas la raya donde empieza el mar,
domingo, 19 de septiembre de 2010
Labordeta, un hombre sin más.
Verano del 76, quizás del 77. Un pueblo castellano que sin ser blanco ni estar colgado de un barranco era el escenario de aquellas vacaciones interminables de sol, de bicis, de chicas, de los primeros cigarrillos, de los primeros calimochos, de los primeros besos a la hora de la siesta. El río, la era, la huerta, la plaza. Tiempos raros para el país, de cambios, de esperanzas, de temores... Un grupo de adolescentes: el Calixto, el Ramos, el Pelotas, el Cangrejo, el Traba, la arboleda, el cassete, las cintas prohibidas y aquella canción... "y habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad". En la misma frase las palabras todos, tierra y libertad..., palabras que entonces nos deslumbraron y asustaron y aún hoy nos cuesta abarcar. Se ha muerto Labordeta, hoy nos sentimos un poco huérfanos. Un hombre sin más.
martes, 7 de septiembre de 2010
Por fin...
Por fin tengo el iPollas!! con su interfaz usb puedo conectarme al inodoro y deponer de modo inalámbrico unas deposiciones espectaculares en 256 lindos TrueColors... con sus múltiples accesorios me hago un cortado en la nesspresso y le tiro los tejos a la vecina que chatea con su novio de por las tardes sacándose esmeraldas de las napias. Oigo la radio estereofónica tribanda y le pongo un esemese a mi abuela la del pueblo. Soy más feliz que una perdiz con mi fantástico iPollas. Ya estoy nervioso esperando que saquen la opción iPollas en vInagre con la que sabré el tiempo en Adelaida con un mes de antelación, con modo lInterna por si se va la luz, @brEbotellas y una miriada de gadgets que lo flipas. Mi primo también tiene un iPollas color tEta de n-ovicIa, y me conectaré con él a la hora de la siesta para jugar on-line a lanzamiento de huesos de aceituna-98. ¡Como mola!
Tío, que se acaban, ve corriendo a tu diler más cercano. Nada que ver con el anterior el iLeshes, devaparar...
Tío, que se acaban, ve corriendo a tu diler más cercano. Nada que ver con el anterior el iLeshes, devaparar...
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